Volumen 32 Número 2 Mes Junio Año 2012
16/06/2012LA ATENCION PRIMARIA DE LA SALUD


Graciela Prece

La Atención Primaria de la Salud, es una concepción diferente de los que podríamos denominar la organización sanitaria tradicional, basada en los Hospitales y servicios de internación. El cambio de paradigma se fue gestando lentamente en muchos países del mundo. En la Argentina, la experiencia de Alvarado en Jujuy, con el desarrollo de centros de salud en el medio de comunidades pobres y la actividad de promotores comunitarios, surgidos de la misma población, fue el comienzo de una serie de cambios. Cabría mencionar los programas de Salud rural y centros de salud en varias provincias, así como también los programas de atención de poblaciones seleccionadas en centros de salud de la Capital Federal.

En el año 1978 OMS y el UNICEF apadrinaron la Conferencia Internacional sobre Atención Primaria de Salud, que se realizó en Alma Ata (Kazajstán), con la participación de ministros de salud de más de 100 países. Virtualmente todas las naciones representadas se comprometieron con el objetivo «Salud para Todos en el Año 2000». Además, ratificaron la amplia definición de la OMS de la Salud como un estado de completo bienestar físico, mental y social. Para lograr el ambicioso objetivo de Salud para Todos, las naciones del mundo  se comprometieron a trabajar por la cobertura de las necesidades básicas de la población con un planteamiento integral y progresista denominado Atención Primaria de Salud (APS). Ver declaración de Alma Ata. ( clic)

La Declaración  definió la APS como la “atención sanitaria esencial, basada en la práctica, en la evidencia científica y en la metodología y la tecnología socialmente aceptables, accesible universalmente a los individuos y las familias en la comunidad a través de su completa participación, y a un coste que la comunidad y el país lo puedan soportar, a fin de mantener en cada nivel de su desarrollo, un espíritu de autodependencia y autodeterminación. Forma una parte integral tanto del sistema sanitario del país (del que es el eje central y el foco principal) como del total del desarrollo social y económico de la comunidad. Es el primer nivel de contacto de los individuos, las familias y las comunidades con el sistema nacional de salud, acercando la atención sanitaria el máximo posible al lugar donde las personas viven y trabajan, constituyendo el primer elemento del proceso de atención sanitaria continuada.

Para plantear y llevar a la práctica de forma eficaz la APS, la participación comunitaria ha de ser fundamental. La Conferencia enuncia que «la autoestima y la conciencia social son factores clave en el desarrollo humano» y recalca la importancia de «la participación comunitaria en la decisión de las estrategias y en planificar, poner en marcha y controlar los programas de desarrollo.»

Como resultado, muchos programas nacionales fueron puestos en marcha y atrajeron fondos bajo el cartel de la APS. Pero, en la práctica, tendían a tratar la Atención Primaria de Salud como una extensión del mismo sistema médico occidental hecho desde arriba, y lo extendieron hacia áreas deprimidas.

Para mantener la nueva imagen, se adoptó el lenguaje progresista de Alma Ata; expresiones como participación popular, decisiones en manos del pueblo y liberación pasaron a formar parte del nuevo argot oficial. Así, los elementos revolucionarios de la Atención Médica y de la lucha contra las inequidades fueron dejados de lado, y aunque todos los gobiernos, los responsables de la salud en los países y aun los profesionales de la salud declaman sobre las ventajas de la APS, los avances son muy escasos.

Los esfuerzos de las bases para poner la salud en manos del pueblo se convirtieron en una seria amenaza no sólo para las elites y los gobiernos, sino también para la clase médica, que durante largo tiempo había mantenido un poderoso monopolio del saber y de la capacidad de curar. Su aversión a abandonar este control, combinado con los procedimientos burocráticos de los gobiernos, acarreó grandes obstáculos al desarrollo de los nuevos programas. En algunos países con gobiernos autoritarios, los luchadores de la APS fueron perseguidos. Más a menudo, sin embargo, los proyectos fueron frustrados por otros métodos más elaborados. Para hacer superfluos los programas comunitarios de salud, introdujeron costosos programas con buena financiación, pero dirigidos por el gobiernos y sin participación de la población.

En nuestro país hemos sufrido todos estos males; el abandono de programas que podían ser promisorios, la persecución y la burocratización. En los últimos años, y a pesar de la crisis económica, se ha empezado a revertir tímidamente la situación. La creación del Promin ( Programa Materno-Infantil y de Nutrición), con un gran aumento de centros de Salud; los programas Nacer y Familias;  el Posgrado de Salud Social y Comunitaria y el Programa Remediar ( entrega desde los centros de salud de medicamentos básicos para la población) son dignos de aplauso y pueden ser el comienzo de un cambio de paradigma.

Señalamos, sin embargo, algunos peligros que habrá que tratar de evitar y algunos problemas que se están presentando.

1) A pesar de todo lo que se enuncia, la financiación de los programas de APS es inferior a las necesidades, si realmente el objetivo es basar la atención médica en la APS.  Federico Tobar en un artículo que se publica en este mismo número de Medicina y Sociedad, calcula que el 23 % de los recursos oficiales para la salud se dedica a la Atención Primaria. Incluye en ese porcentaje a los centros, las vacunas, los medicamentos básicos; pero las cifras son un máximo posible ya que - como el mismo autor expresa- considera que el 100 % de los gastos de los municipios son para la atención primaria, lo cual no tiene en cuenta todo lo que algunas municipalidades dedican al mantenimiento de hospitales. 

2) La participación comunitaria es muy escasa y solamente se advierte en algunos lugares. Hay que tener en cuenta que sin esta participación, todos los beneficios de la APS se diluyen, ya que no se logra que la población se apodere de su propia salud y de su atención; y si no hay participación, tampoco se logran los cambios en otros elementos de tipo económico-social.

3) Algunas veces la habilitación de centros de salud, el nombramiento de su personal, y los programas que se diseñan, tienen un fuerte contenido “clientelístico”. Este es un mal argentino, que debería ir desterrándose.

4) En algunas ciudades existen centros de atención primaria que dependen de distintas jurisdicciones, con la dificultad que esto acarrea para una buena coordinación de las actividades. Pues, a veces, en un mismo centro hay personal de dependencia nacional, provincial,  municipal y aun dependientes de ONG; incluso con horarios distintos. Los problemas que se presentan en estos casos conspiran contra una buena organización.

5) La APS debería ser la base de la atención, pero sus centros deberían estar integrados en una red de servicios. En este tema se ha avanzado mucho en la Argentina, pero se necesita continuar con la coordinación.

6) En muchos lugares, la demanda de atención de patología solo permite programas de control en los propios centros, pero se hace difícil el trabajo en terreno del personal de los centros; esto dificulta, por falta de tiempo, la integración con la comunidad.

7) El personal contratado para los centros de salud no tiene, en general la misma estabilidad que el personal de los hospitales; esto, unido al bajo prestigio que tiene la APS entre los profesionales de la salud, transforma el trabajo en los centros como una manera de lograr una renumeración pasajera, que se abandona cuando los profesionales consiguen un trabajo más estable y a su juicio más prestigioso. Los programas de capacitación en marcha y un mejor reconocimiento de las tareas, permitirán un avance importante.

8) La APS no es una medicina pobre para pobres, sino un cambio de paradigma en la atención médica; por eso debería abarcar a toda la población. En esta  etapa de la evolución de la atención médica consideramos que entre los subsectores públicos, de obra social y privados debería existir una mejor coordinación para que toda la población reciba una atención acorde a sus necesidades, con un ordenamiento básico diseñado por el Estado.  

 

 

DECLARACIÓN DE ALMA ATA   

I. La Conferencia reafirma con decisión que la salud, que es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no sólo la ausencia de enfermedad, que es un derecho humano fundamental y que la consecución del nivel de salud más alto posible es un objetivo social prioritario en todo el mundo, cuya realización requiere la acción de muchos otros sectores sociales y económicos, además del sector sanitario.

II. La existente desigualdad en el estado de salud de las personas, particularmente entre los países desarrollados y los países en vías de desarrollo, así como dentro de los diversos países, es inaceptable política, social y económicamente y, por tanto, implica de manera común a todos los países.

III. El desarrollo económico y social, basado en un Nuevo Orden Económico Internacional, es de una importancia básica para poder conseguir de manera completa la salud para todos, y para reducir la diferencia en el estado de salud existente entre los países desarrollados y los países en vías de desarrollo. La promoción y protección de la salud de la población son esenciales para mantener el desarrollo económico y social, y contribuyen a una mejor calidad de vida y a la paz en el mundo.

IV. Las personas tienen el derecho y el deber de participar individual y colectivamente en la planificación e implementación de su atención sanitaria.

V. Los gobiernos tienen la responsabilidad de la salud de sus poblaciones, que puede ser conseguida sólo mediante la provisión de unas medidas sanitarias y sociales adecuadas. Un objetivo social principal de los gobiernos, organizaciones internacionales y el total de la comunidad mundial para las próximas décadas, debería ser la promoción, para todos los habitantes del mundo, en el año 2000, de un nivel de salud que les permitiera llevar a cabo una vida productiva social y económicamente. La atención primaria de salud es la clave para conseguir este objetivo como parte del espíritu de justicia social del desarrollo.

VI. La atención primaria de salud es atención sanitaria esencial, basada en la práctica, en la evidencia científica y en la metodología y la tecnología socialmente aceptables, accesible universalmente a los individuos y las familias en la comunidad a través de su completa participación, y a un coste que la comunidad y el país lo puedan soportar, a fin de mantener en cada nivel de su desarrollo, un espíritu de autodependencia y autodeterminación. Forma una parte integral tanto del sistema sanitario del país (del que es el eje central y el foco principal) como del total del desarrollo social y económico de la comunidad. Es el primer nivel de contacto de los individuos, las familias y las comunidades con el sistema nacional de salud, acercando la atención sanitaria el máximo posible al lugar donde las personas viven y trabajan, constituyendo el primer elemento del proceso de atención sanitaria continuada.

VII. La atención primaria de salud:

A. Refleja las condiciones económicas y socioculturales, así como las características políticas del país y de sus comunidades, desarrollándose a partir de ellas, y está basada en la aplicación de los resultados apropiados de la investigación social, biomédica y de servicios sanitarios, así como en la experiencia sobre la salud pública.

B. Se dirige hacia los principales problemas sanitarios de la comunidad y, para ello, proporciona y promueve servicios preventivos, curativos y rehabilitadores.

C. Incluye como mínimo: educación sobre los problemas sanitarios más prevalentes y los métodos para prevenirlos y controlarlos; promoción sobre el suministro de alimentación y de correcta nutrición; adecuado suministro de agua potable y saneamiento básico; asistencia materna e infantil, incluyendo la planificación familiar; inmunización contra las principales enfermedades infecciosas; prevención y control de las enfermedades endémicas locales; apropiado tratamiento de las enfermedades comunes y los traumatismos, y provisión de los medicamentos esenciales.

D. Implica, además del sector sanitario, a todos los sectores relacionados y a diferentes aspectos del desarrollo nacional y comunitario, en particular, la agricultura, los animales de labranza, la industria alimentaria, la educación, la vivienda, los servicios públicos, las comunicaciones y otros sectores, y solicita los esfuerzos coordinados de todos estos sectores.

E. Requiere y promociona un autodesarrollo comunitario e individual al máximo posible, con participación en la planificación, organización, desarrollo y control de la atención primaria sanitaria, haciendo un uso más completo de los recursos locales nacionales y de otros recursos disponibles; y para finalizar, desarrolla, a través de una formación apropiada, la habilidad de las comunidades para participar.

F. Debería mantenerse por sistemas de interconsulta integrados, funcionales y mutuamente apoyados, con vistas a una mejora progresiva e integrada de la atención sanitaria para todos, y dando prioridad a los más necesitados.

G. Se desarrolla a niveles locales y a niveles de apoyo, mediante los profesionales sanitarios, incluyendo a los médicos, enfermeras, comadronas, auxiliares y asistentes sociales, en lo que corresponda, así como los tradicionales y necesarios médicos de cabecera, correctamente formados social y técnicamente para ejercer como un equipo sanitario a fin de responder a las necesidades sanitarias expresadas por la comunidad.

VIII. Todos los gobiernos deberían formular políticas nacionales, estrategias y planes de acción para establecer y mantener la atención primaria sanitaria como parte de un sistema nacional de salud integrado y en coordinación con otros sectores. Para este fin, será necesario ejercitar voluntades políticas, a fin de movilizar los recursos del país y utilizar racionalmente los recursos externos disponibles.

IX. Todos los países deberían cooperar con un espíritu de fraternidad y de servicio para asegurar la atención primaria de salud a toda la población, ya que la consecución de la salud, por parte de la población de un país, directamente afecta y beneficia a cualquier otro país. En este contexto, el informe conjunto OMS/UNICEF sobre atención primaria constituye una base sólida para futuro desarrollo y establecimiento de la atención primaria sanitaria en todo el mundo.

X. Puede conseguirse un nivel aceptable de salud para todo el mundo en el año 2000, mediante una utilización mejor y más completa de los recursos mundiales, una considerable parte de los cuales se gastan hoy día en armamento y conflictos militares. Una política genuina de independencia, paz y desarme podría y debería dejar recursos adicionales que podrían ser bien empleados en objetivos pacíficos y, en particular, en la aceleración del desarrollo social y económico, entre los que la atención primaria de salud, como parte esencial, debería recibir su parte proporcional adecuada.


La Conferencia internacional sobre Atención Primaria de Salud realiza un llamamiento para una acción nacional e internacional urgente y efectiva a fin de desarrollar e implementar la atención primaria sanitaria en todo el mundo y, particularmente, en los países en vías de desarrollo, con un espíritu de cooperación técnica y en consonancia con el nuevo orden económico internacional. Urge, por parte de los gobiernos, de la OMS, de la UNICEF y de otras organizaciones internacionales, así como por parte de agencias multilaterales o bilaterales, organizaciones no gubernamentales, agencias de financiación, todos los profesionales sanitarios y el total de la comunidad mundial, mantener la obligación nacional e internacional hacia la atención primaria sanitaria y canalizar un soporte técnico y financiero cada vez mayor, particularmente en los países en vías de desarrollo. La Conferencia hace un llamamiento a todos los foros mencionados para colaborar en introducir, desarrollar y mantener la atención primaria de salud, de acuerdo con el espíritu y contenido de esta Declaración. 




<< VOLVER AL INICIO

Comentarios


Agregar comentario

Su comentario será publicado a la brevedad, luego de una revisión.

Aún no hay comentarios sobre esta nota.