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MEDICINA Y SOCIEDAD
REVISTA TRIMESTRAL - ISSN 1669-7782
Año 31, Nº4 2011
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Córdoba: Crean una vacuna contra el mal de Chagas para animales domésticos
2 de octubre de 2011 – Fuente: Universidad Nacional de Córdoba (Argentina)
La fórmula fue elaborada por la Dra. Beatriz Basso, docente e investiga-dora de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Cór-doba (UNC). Está basada en Trypanosoma rangeli, un parásito similar al agente que produce la enfermedad del Chagas, Trypanosoma cruzi. El tra-bajo de la científica ya está en trámite para ser protegido intelectualmente, a través de las gestiones realizadas por la Oficina de Propiedad Intelectual (OPI) de la UNC.
“Donde hay un perro enfermo, hay un hombre enfermo”, asegura la Dra. Beatriz Basso. Esta hipótesis es corroborada por los estudios estadísticos. Si un animal doméstico posee mal de Chagas y vive en un hábitat selvático, propenso a la presencia de la vinchuca (Triatoma infestans), es muy proba-ble que el parasito llegue al hombre. Casi seguro. El perro funciona como “reservorio” de la enfermedad.
Si se pudiera bloquear el paso de T. cruzi del animal doméstico a la vinchuca se lograría cortar uno de los eslabo-nes de transmisión más importantes. Eso pudo hacer Beatriz Basso y su equipo, creando una vacuna para animales domésticos, la cual obtuvo resultados muy importantes, que le permitieron patentar la invención. La vacuna fue pro-bada en ratones, cobayos y en perros. Para elaborar la nueva vacuna se utilizó a T. rangeli, un parásito similar a T. cruzi. La principal diferencia entre los dos parásitos radica en que T. rangeli no es patógeno. Los anticuerpos que proporciona éste último son muy altos para proteger de T. cruzi al organismo. Es decir, permite que las células del sistema inmune eliminen, luego de un cierto tiempo, a T. cruzi, causante del mal de Chagas.
“En la infección con T. cruzi, el parásito tiene un estadio intracelular, que es el amastigote y es el que a larga puede producir daño cardíaco o digestivo, y el cual necesita una fuerte respuesta celular para ser eliminado –explica Basso–. Pero a su vez, hay otro estadio del parásito que es el tripomastigote, que es circulante y para su eliminación es necesaria una muy buena respuesta de anticuerpos para poder destruirlos. Observamos –continúa la especialista–, que en este procedimiento había muy buena respuesta, porque las células podían eliminar a los amastigotes que están dentro de ella, y también se logró una alta concentración de anticuerpos, que eliminaban a las formas circu-lantes, los tripomastigotes. Esto nos abrió un gran camino”, asegura la científica.
De los ratones a los perros
La fórmula es la base de la vacuna que acaba de patentar la Dra. Basso y su marido, el Dr. Edgardo Moretti, y fue probada inicialmente con ratones en el laboratorio por más de 15 años. Ante la buena respuesta, se comenzó a pro-barla en cobayos. Estos animales abundan en domicilios rurales del norte argentino y del altiplano y son un reservo-rio de la infección. “Vacunamos cobayos, luego los infectamos con T. cruzi, y la parasitemia en los controles prácti-camente fue indetectable”, revela la especialista.
Y añade: “Entonces comenzamos a vacunar a perros, bajo ciertas condiciones en el laboratorio, y obtuvimos la misma respuesta. Los resultados muestran que el parásito está en una cantidad muy pequeña y después se elimina. Lo destruye el sistema inmune activado por T. rangeli”.
Tras ello, el equipo de expertos decidió salir del laboratorio a hacer las pruebas en el campo. Se trasladaron a una zona endémica de mal de Chagas, vacunaron a un grupo de perros y dejaron a otro grupo sin vacunar. Los siguieron durante cuatro años, comprobando que las defensas que tenían los canes vacunados se mantuvieron durante tres años y ninguno se infectó.
Los beneficios que podrá proporcionar esta fórmula hablan por sí mismos: se podría vacunar a perros, que al no tener los parásitos, hace imposible que la vinchuca los pueda transmitir mediante la picadura a los humanos. “El perro sin mal de Chagas corta una parte significativa del ciclo epidemiológico”, asegura la científica. Los cobayos también son muy importantes, porque muchas personas los utilizan como alimento y el parásito se puede transmitir si la carne esta mal cocida.
¿Por qué no vacunar directamente a humanos?, se le preguntó a la médica. “Las vacunas en humanos son mucho más delicadas para preparar. A diferencia de los virus y las bacterias, el parásito es mucho más complejo. Además, se necesita una infraestructura que nosotros no tenemos, porque se deben seguir protocolos muy exigentes. Apun-tamos a comenzar por algo que tenemos ya y ahora”, señala Basso.
“Nosotros esperamos que se pueda vender la formula y se puedan vacunar sobre todo animales rurales, de áreas endémicas. Que la gente no se asuste, porque esto no significa que todos los perros y los gatos deban vacunarse. Pero aquellas personas que viven en la ciudad y que tienen hábitos de ir de cacería, de pesca, a zonas endémicas y que llevan sus mascotas, inclusive los cobayos, va a ser decisión de sus dueños y del veterinario si protegen a los animales, una vez que la vacuna sea aprobada por las autoridades sanitarias”, concluye la científica.
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