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MEDICINA Y SOCIEDAD 
REVISTA TRIMESTRAL - ISSN 1669-7782
Año 30, Nº2 2010

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CONFERENCIA

LA CRISIS DE LA MEDICINA DEL SIGLO XXI: LA MEDICALIZACIÓN, EL GERENCIAMIENTO Y LA MEDICINA DE LA EVIDENCIA


Autor: Dr. Francisco Maglio
Fecha: Viernes 2 de octubre

 

Desde los tiempos hipocráticos la relación médico-paciente siempre estuvo constituida como una díada donde una confianza (paciente) se encontraba con una conciencia (médico).
Actualmente esa relación se ha transformado en otra díada, ahora compuesta por dos “cosufrientes” encerrados en un triángulo cuyos lados son el modelo médico hegemónico, la medicalización y la medicina basada en la evidencia.

Medicalización
No es una función de la medicina sino un requisito del sistema para el control social. Se apropia de áreas que no le son propias ( a la medicina) o no totalmente propias, con funciones de normalidad, disciplinamiento y estigmatización para efectivizar el mencionado control social. Un claro ejemplo son los llamados “factores de riesgo” para las enfermedades (tabaco,
alcohol, etc): si una persona los consumió, ella es la única responsable, constituyendo la“culpabilización” de la que, en verdad, es la victima.


Gerenciamiento en salud
Una editorial del British Medical Journal del 13 de Setiembre de 1997 lo define como un“sistema de prepago fijo para cobertura de atención médica, a través del cual la empresa prestadora controla los costos frenando el uso de los recursos. Es la aplicación de las prácticas standard de los negocios a la prestación de la atención médica”
Este sistema de gerenciamiento deteriora la calidad de vida no solamente de los médicos sino también de los pacientes.
Medicina basada en la evidencia Es la capacidad para acceder a la evidencia científica creciente, evaluar críticamente su
validez y utilidad, e incorporarla dentro de nuestra práctica clínica. La MBE puede informar pero nunca reemplazar el nivel de experiencia clínica individual y, en ese caso, cómo debe ser integrado dentro de la decisión clínica.
El meta‐análisis, aún reconociendo su valor, debemos tener en cuenta sus limitaciones, dado que es un método retrospectivo, que combina la información publicada y asume una uniformidad de tratamiento y de la población, aunque el problema tratado no sea uniforme y las diferencias grupales sean médicamente relevantes.
Diagnóstico y tratamiento deben ser juicios reflexivos con:

- Examen clínico minucioso
- Lectura “inteligente” de los exámenes complementarios (“intuslegere”:leer adentro)
- Incorporación crítica de la MBE ( dónde, cuándo y en quiénes se efectuó el estudio)
- Integración con experiencias propias y ajenas
- Enriquecer la relación médicopaciente con la narrativa.


Se trata de visualizar en cada paciente aquella sabia definición de Miguel de Unamuno: “ Un enfermo es un ser humano de carne y hueso, que sufre, piensa, ama y sueña”.