BASES PARA UNA POLÍTICA DE SALUD PÚBLICA
Dr. Julio Bello
Nuestra población se vió golpeada en los últimos meses por la denuncia de producción y venta de medicamentos falcificados o “truchos” (como se dice en forma cotidiana)
Es oportuno visualizar cuales son los elementos destacados de la denuncia y analizar los aspectos que por diversas circunstancias son más cercanos a nuestra realidad sanitaria y nos interpelan para una reflexión necesaria y urgente sobre el sistema de salud argentino, no sólo para emitir un juicio sino para aportar a una indispensable reformulación.
Creer que la venta de medicamentos falsos o robados es solamente un episodio vinculado a las conductas de circunstanciales protagonistas o de obras sociales sindicales, como en el escándalo actual, es minimizar el problema vinculándolo a episodios delictivos individuales o grupales que esperemos la justicia identifique y castigue ejemplarmente.
En nuestro caso lo ocurrido refleja la crisis de nuestro sistema de salud y la necesidad de incluir en la agenda pública su transformación y la elaboración de propuestas consensuadas para un futuro con eficiencia, equidad y satisfacción para las necesidades de nuestra población.
Algo de esto dijimos en el 2002 cuando en medio de la crisis afirmamos que lo peor que lo podía pasar al sistema era volver a la situación previa a la crisis del 2001. Allí llegamos. No fue suficiente la inspirada gestión de Ginés González García, ni la “emergencia sanitaria”, que fue más financiera que sanitaria; ni la cruzada moralizadora de Graciela Ocaña, ni la prioridad en Atención Primaria, con mas de 7000 profesionales capacitados y un esfuerzo conjunto del estado, en sus versiones nacional, provincial y municipal, y 17 universidades, u otros programas como Remediar o Municipios Saludables..
En su momento, salvaron la etapa aguda de la crisis el “diálogo argentino” y todos los protagonistas postergaron por un momento sus intereses particulares y pusieron el hombro y algo más.
Luego el sistema poco a poco, con una homeostasis digna de mejor causa, volvió a la conocida normalidad: fragmentación, orientación asistencialista, desconocimiento de costos, alto porcentaje de muertes evitables, marcos de control insuficientes, corrupción estructural, no limitada para nada al ámbito sindical sino ubicada en el centro del sistema.
El valor de una agenda de amigos es muy alto en un sistema que contrata, vende y compra con total impunidad y muy poca transparencia. No es casual que se contraten buenos clínicos para armar las historias clínicas a presentar a las auditorías. No es casual que esto se sepa y sea el silencio y su aceptación la conducta habitual. En el limitado campo sanitario suelen repetirse los personajes y aún ante fracasos, como en su momento fueron las gerenciadoras de servicios, se los ve reaparecer con otra razón social, otra consultoría u otro puesto clave de gestión y participan de eventos, son recibidos por las instituciones y sus dirigentes, se los toma como mal necesario, hacen declaraciones, publican notas..
Todo ello posibilitado por el descenso en los niveles de tolerancia a la corrupción, como fenómeno personal y social, la no aplicación de técnicas clásicas de la salud pública, perdidas en la burocratización de la respuesta sanitaria y la carencia de información confiable en un sector fragmentado y muy sensible a condicionantes financieros, económicos y políticos.
De hecho las últimas epidemias publicitadas, no hablemos de accidentes por ejemplo, permiten revalorizar medidas básicas de Salud Pública; debemos jerarquizar una unidad de conducción y articulación institucional; generar, sobre una base de evidencia, mensajes simples, concretos y consensuados; promover y facilitar la participación comunitaria, de individuos, familias e instituciones y medios de comunicación masivos, en la prevención y solución del problema; asistencia oportuna y accesibilidad plena para la atención de los enfermos; articulación intersectorial, donde salud, educación, desarrollo social , gobierno, tengan un accionar común. En definitiva: Salud Pública 1, en la currícula académica. El Dengue se fue con el invierno, la gripe con la respuesta de la población y el ordenamiento de las comunicaciones, luego de una crucial etapa de anarquía y desprotección.
Propuesta:
Es en este contexto en el que la población nos interpela personalmente y como integrantes de instituciones del sector salud.
Hay caminos posibles y recursos técnicos para conocer lo que pasa, para emitir un juicio transparente y para construir un futuro común.que incluya :,
- Conductas institucionales y personales que posibiliten una propuesta desde donde reconstruir un sistema solidario, eficaz y accesible para todos, pleno de transparencia y honestidad.
- Una mirada desde la perspectiva que permita identificar responsables y hacer efectivamente exigibles los derechos, en este caso a la vida y a la salud
- La generación de políticas de estado, a partir de la revitalización del Dialogo Argentino del 2002, con los protagonistas sectoriales
En la construcción de ese camino aparecen prioridades, éticas, estratégicas y operativas.
Éticas:
- Reinstalar en el centro del sistema la dignidad de la persona y la defensa de la vida.
- Subordinar los componentes económicos, y los intereses sectoriales y personales al BIEN COMUN
- Visualizar al sistema desde una perspectiva de derechos que suponga la exigibilidad de su cumplimiento y la responsabilidad de su satisfacción
- Promover y asegurar la equidad, solidaridad y satisfactoriedad del sistema
Estratégicas:
En la definición de estrategias se plantea
- avanzar sobre los componentes del sistema que estén actualmente visualizados como principales deficiencias, en función del marco ético establecido y del conocimiento técnico disponible
- hacer visibles aquellas características del sistema que atentan contra su transparencia, eficacia y efectividad
- promover acuerdos que posibiliten intervenciones eficaces en el actual situación del sistema
- definir políticas de estado y convocar apoyos que le den permanencia
En ese marco aparecen como prioridades:
- Modificación de factores determinantes de la salud y enfermedad, especialmente, saneamiento básico y alimentación segura y oportuna
- Disminuir la morbi mortalidad por enfermedades evitables
- Mejorar la calidad y disponibilidad de la información necesaria para su correcta administración, tanto del susbsector estatal como de las Obras Sociales, Prepagos y efectores privados: Programa de Información Estratégica del sector Salud, en lo que hace a población a servir y a magnitud, tipo y oportunidad de prestaciones.
- Determinar costos operativos, según protocolos, discutidos y aceptados y que deberán ser base de presupuestos, cuotas y aranceles
- Consolidar la implementación de técnicas y propuestas aceptadas en lo académico y operativo y no aplicadas en la realidad, tales como : uso racional de medicamentos; referencia y contrarreferencia de servicios ; implementación de acciones de promoción, prevención y reparación de la salud vinculadas a comportamientos personales y sociales
- Fortalecer las respuestas intersectoriales: acuerdos entre salud, desarrollo social, educación, deportes etc.
- Promover y fortalecer las distintas modalidades de participación comunitaria en la definición, desarrollo y evaluación de planes y programas de salud
- Fortalecer el liderazgo sectorial e introducir en la agenda pública los siguientes temas:
- Federalismo y Salud
- Erradicación de morbimortalidad evitable
- Articulación privado/ estatal
- Erradicación de la corrupción
Operativas:
El logro de las anteriores propuestas supone entre otras medidas:
- Reestablecer el “Diálogo Argentino” en Salud del 2002, con la participación de los protagonistas principales y sobre los temas más urgentes y que permita acuerdos básicos que apoyen políticas de estado
- Fortalecer el Consejo Federal de Salud
- Fortalecer la relación de las autoridades sectoriales con instituciones académicas y gremiales
- Determinar y difundir un sistema de comunicación de salud que abarque desde acciones de educación popular a información de servicios, costos y calidad
- Identificar y promover formas de desarrollo de acciones y programas intersectoriales, en especial en el nivel local (municipios saludables; salud comunitaria etc.)
- Promover la investigación en sistemas y servicios de salud, que abarquen temas tales como costos, articulación público/ privado; calidad y oportunidad de atención; enfermedades y muertes evitables; determinantes de la salud. Etc.
Finalicemos estas reflexiones con un pedido del Cardenal Jorge Bergoglio: “No nos acostumbremos a la injusticia. Que de nuestro obrar surja la esperanza”.